Acerca de juan
¡Hola, mi nombre es Juan! Soy de nacionalidad chilena y vivo en Mérida, Yucatán México desde el año 2017.
Me gustaría contarte mil historias sobre quién soy, pero esta vez quiero contarte sobre esta última etapa de mi vida llamada Soskil.
Este proyecto es el resultado de un desafío personal que comenzó en el año 2020 y se ha convertido en una gran aventura de evolución personal.
Pero antes de conocer más acerca de este proyecto, creo que es importante que sepas sobre mi aventura en la fotografía.
Hace algunos tuve la oportunidad de ser el primer fotógrafo de Sudamérica en desarrollar la fotografía documental de parto.
Esto me llevó a compartir mi visión a través de charlas y talleres por diferentes países de Latinoamérica, en el transcurso de aquella aventura entendí que podía expresar mis emociones a través de mis fotografías, con los años este proceso me llevó a comprender que el motivo del éxito de esta aventura fotografíca, fue RECONOCER MIS HABILIDADES, DESARROLARLAS Y CONECTARLAS A UNA EMOCIÓN
Cuando decido vivir en México la vida me puso a prueba y diferentes motivos me llevaron a experimentar una etapa de depresión, la cual que me llevó a dejar el camino de la fotografía y muchas cosas más.
En el peor momento de aquella etapa, decidí volver a levantarme, una voz interna me decía que debía comprobar si mi teoría sobre RECONOCER TUS HABILIDADES, PERFECCIÓNALAS Y CONECTARLAS A TUS EMOCIONES realmente funcionaba, algo en mí sabía que ahí encontraría las respuestas.
Así comenzó la gran aventura SOSKIL, como una esperanza de volver a lograrlo y de recuperar lo que había perdido.
El primer y segundo paso era reconocer nuevas habilidades en mí y perfeccionarlas, para aquel entonces llevaba un año creando piezas de macramé, gracias a esta técnica mis manos ya habían desarrollado nuevas habilidades, ahí nace la idea de expresarme a través de cuerdas y textiles.
Solo faltaba el tercer paso,conectar esas habilidades a mis emociones
¿Cómo me expreso a través de una obra textil?
Decidí comenzar por cosas muy simples que fueran un reflejo de mí, por ejemplo:
– Crear una pieza de gran tamaño: Mis experiencias de vida aún me hacían creer y sentir que era algo grande e importante.
– Materiales de uso rudo: Mi idea era crear arte con materiales que no estuvieran destinados a serlo.
– Colores: En pleno proceso de depresión, la ausencia de color fue lo más representativo.
Después de 5 meses de trabajo interno logré realizar la primera primera obra que expresaría mis emociones, un imponente y hermoso arrecife de coral en ausencia de vida representarían un reflejo de mi sentir.
Todo este proceso me llevó a confirmar que la teoría sobre RECONOCER TUS HABILIDADES, DESARROLLARLAS Y CONECTARLAS A UNA EMOCIÓN funcionaba. Fue así como esta aventura comenzó a evolucionar y todo el crecimiento personal ha sido reflejado en las diferentes colecciones que he logrado crear.
crear con lo simple algo extraordinario